Celestis erradica las “tumbas clandestinas”de mascotas con un modelo de sanidad y empatía.

 

Despedir a una mascota es una etapa dolorosa para una familia, pero en nuestra región, el duelo se mezcla con una problemática silenciosa: la falta de espacios adecuados para el descanso final.


Por otro lado, para los animales que viven en situación de calle, el destino al morir suele ser indigno; en México, se estima que el 70% de los perros viven en abandono.
En San Francisco del Rincón, la ausencia de infraestructura especializada orilló a la ciudadanía a prácticas nocivas: cuerpos abandonados en terrenos baldíos o arroyos, convirtiendose en focos de infección y riesgos sanitarios latentes por la descomposición sin control.


Ante esta realidad existen iniciativas. Una de ellas es Celestis, como una solución sanitaria urgente para la región. Su operación rompe con las viejas prácticas al alinearse estrictamente estrictamente a la NOM 085 y 087 de la SEMARNAT y otras regulaciones vigentes.


Esta normativa es clave: clasifica y controla el manejo de residuos biológico-infecciosos. Celestis garantiza que, ya sea un pequeño hámster o un animal de gran porte (como caballos o ganado), el cuerpo reciba un tratamiento de incineración en un equipo de alta capacidad, eliminando patógenos y la contaminación del suelo y agua.


“Un adiós con amor, un recuerdo eterno”


Celestis va más allá de la técnica; se centra en la dignidad y la compasión. Entendiendo que la mascota es “un miembro amado de la familia”, han profesionalizado la empatía.

Para promover la confianza, la empresa ha implementado una política de Transparencia Total. A través de un riguroso sistema de trazabilidad, ofrecen a los dueños la certeza absoluta de que las

cenizas que reciben en su urna personalizada son las de su compañero de vida.


Buscando erradicar el abandono de cuerpos, estas son sus altenativas de cremación:

 

  • Individual: Un servicio premium para quienes buscan conservar las cenizas en casa.
  • Comunitaria: Una opción digna donde, aunque no se recuperan las cenizas , se reintegran en un jardín conmemorativo privado, asegurando un ciclo final respetuoso.
  • Apoyo Institucional: Colaboración con gobiernos y fundaciones para el manejo ético de animales que no tienen dueño, colaborando con responsabilidad.

Así, San Francisco del Rincón avanza hacia una cultura de tenencia responsable que no termina con la vida de la mascota, pues tratar con dignidad a los animales en su muerte es, también, un acto de respeto por la salud de los vivos.

 

Informes: WhatsApp 476 146 8149

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