San Francisco del Rincón, en su zona centro, resguarda uno de sus templos más antiguos y emblemáticos: el Santuario de la Inmaculada Concepción, que desde su construcción ha sido epicentro del fervor religioso de sus habitantes católicos.
Su primera piedra se colocó el 10 de marzo de 1876 y el 7 de diciembre de 1881 fue concluido; la historia de su edificación se conserva en los frescos que adornan los cuatro arcos interiores, testigos de aquel proceso.

El proyecto fue impulsado por el sacerdote Manuel de la Vega, quien destinó sus ahorros personales —100 pesos de la época, que podrían rondar cerca de 1 millón de pesos actuales—, además de contar con la donación de terrenos realizada por el devoto feligrés Isidro Camarena.
Al comenzar a construirse, el propio Manuel de la Vega decidió que el templo sería un nicho de devoción a la Inmaculada Concepción, porque su madre le obsequió una imagen suya al momento de su ordenación como sacerdote; por lo que este símbolo de “amor maternal” preside hasta hoy el santuario.

Además de la Virgen de la Inmaculada Concepción, en este recinto también se venera al Señor de los Trabajos y al Señor de la Misericordia, quienes reciben diariamente la visita de creyentes que expresan su respeto y agradecimiento.
A lo largo de siglo y medio, tres sacerdotes han marcado la historia del lugar: el propio Manuel de la Vega, José María Juárez y Felipe Rodríguez Narváez, cuyas acciones trascendieron al templo y aún resuenan entre los francorrinconeses. En particular el padre Juárez, quien hasta el día de hoy es buscado por numerosos fieles que le atribuyen supuestos milagros y dejan ofrendas en su memoria.
Hoy, el santuario funciona como capellanía dependiente de la Parroquia de San Francisco de Asís, bajo la guía del Vicario Episcopal Roberto Carrillo, quien oficia las misas en el recinto desde la muerte del padre Felipe Rodríguez el 30 de julio de 2020.
De estilo neoclásico, tanto en su arquitectura como en el retablo, la iglesia se distingue por no haber sufrido alteraciones en sus cimientos y ser cuna de una de las tradiciones más antiguas del municipio: Las Iluminaciones, iniciadas tras su conclusión en 1881 y que culminan el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción.
Esta es parte de la historia que envuelve al Santuario de la Inmaculada Concepción, el cual, junto al templo de San Miguel y la Parroquia de San Francisco de Asís, se encuentra entre los más antiguos de San Francisco del Rincón, y es testimonio vivo de la fe y devoción de miles de creyentes desde el siglo XIX hasta nuestros días, a solo un año de cumplirse 150 del inicio de su construcción.








